• El viernes 3 de marzo, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, expresó que un pacto comercial sensato de su país con México impulsaría al peso, y agregó que debería haber un nuevo mecanismo para hacer más estable el tipo de cambio peso-dólar.

  • También advirtió que serán enérgicos en materia de comercio, porque los acuerdos que han firmado han resultado en una gran pérdida de empleos en manufactura.

  • De inmediato, el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, insistió sin explicar a los mexicanos que significa eso, que están dispuestos a negociar cambios al TLCAN para “modernizar” el acuerdo.

  • Después de promover la entrega de los energéticos, la contaminación de las mineras canadienses y el outsourcing, Guajardo espera revisar el tratado con estándares laborales y ambientales, pero “no aceptará gravámenes o aranceles”.

No es un cambio positivo lo expresado por Wilbur Ross, porque dejó en claro que a ellos sólo les interesa preservar las condiciones de bienestar de su población, algo que no hemos escuchado de los funcionarios del gobierno de Peña.

 

Sabe que con instrumentos financieros de bajo costo para los estadounidenses, como una muestra de “confianza” en la administración de la economía mexicana, explicarán los tecnócratas, pueden mantener un peso fuerte, “estable” mientras exista un espacio, un producto o un mercado que explotar, algo que puedan extraer de interés para ellos. Sabe también que un peso fuerte nos volverá un mercado atractivo para sus productos, al menos mientras dura su “sensatez”.

 

Por supuesto, como ya nos ha sucedido una y otra vez, cuando no tengamos recursos para financiar la fortaleza del peso, llegar la devaluación y los ajustes que impactan gravemente a la mayoría de la población.

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Con Fox los depósitos e inversiones de mexicanos en el exterior sumaron 50 mil 226 millones de dólares; con Calderón, 159 mil millones de dólares y con Peña ya alcanzan los 106 mil millones de dólares. ¡Y dicen que en México no hay recursos y que por lo tanto hay que empeñar los bienes estratégicos de los mexicanos!

 

En los gobiernos de Fox y Calderón el esquema de “estabilización” consistió en mantener la paridad con respecto al dólar, para poner un techo a la inflación interna con los bienes importados mediante un tipo de cambio subsidiado, pero también para que les resulten baratos a quienes quieran sacarlos del país.

 

Como el dólar se fortaleció respecto al yuan chino, el peso también se “fortaleció” con respecto al yuan. El resultado fue un proceso de desindustrialización de Estados Unidos, que ellos pueden compensar con otras actividades e incluso imprimiendo dólares o con su capacidad productiva.

 

Para México el proceso de “estabilización” con respecto al dólar fue terrible: Con Fox y Calderón las maquilas de la frontera se fueron a China, por lo que se perdió un millón de empleos manufactureros, se dejó de invertir, se destruyó capacidad productiva nacional y se disparó la violencia.

El costo económico también fue enorme. Se vendieron empresas, últimamente se han entregado recursos estratégicos como el petróleo y la electricidad y hasta territorios y derechos de las comunidades en las Zonas Económicas Especiales; también se entregaron a empresas extranjeras mercados fundamentales, entre otros el bancario, el de alimentos y más recientemente el de gasolinas.

A manera de rápido recuento, con ese propósito se dispuso de:

  • Los ingresos que recibió el país por exportaciones petroleras, que en los gobiernos se Fox, Calderón y Peña sumaron 550 mil millones de dólares;
  • Los dólares de las remesas -102 mil millones de dólares con Fox, 140 mil millones con Calderón y 95 mil millones con Peña-.
  • La contratación de deuda, que primero obtuvieron a tasas bajas, pero ahora van en aumento con un costo creciente:  durante el gobierno de Calderón, la contratación total de deuda externa, pública y privada, sumó 122 mil millones de dólares y 108 mil millones de dólares que captó por la inversión de extranjeros en el      mercado de dinero. Con Peña, la deuda total contratada en cuatro años ya suma 113 mil millones de dólares y la captación en mercado de dinero ya suma 44 mi millones de dólares. Es deuda que pone a temblar a Banxico, promotor de las “reformas”.
  • A esa suma de recursos hay que añadir lo que obtuvieron estos gobiernos “estabilizadores” de la venta de recursos.

Cuando comenzó la “estabilidad” del peso con el dólar, México tenía petróleo, electricidad y sólidas instituciones públicas de salud y educación y poca deuda. Ahora, no tenemos petróleo, ni electricidad, ni instituciones, la infraestructura es para quienes la puedan pagar y, eso sí, tenemos una deuda creciente.

La sensatez de la que habla Wilbur Ross es la que permitirá a Estados Unidos alcanzar un superávit con México y seguir apropiándose de los recursos que garantizan la soberanía nacional y el futuro de los mexicanos y sólo lo ven bien las corruptas cúpulas de los empresarios y el PRIAN, para seguir extrayendo lo que puedan de la riqueza nacional.

 

 

Alfonso Ramírez Cuellar, Presidente Nacional de El Barzón

Alejandro Castillo Morales, Asesor de El Barzón.