14284894_10208613226621816_1075652282_o

  • Paquete Económico desfavorece a la clase trabajadora que no podrá costear canasta básica.

  • Vergonzoso y patético el incremento del 200% a los gastos que genera la oficina de Enrique Peña Nieto, así como a los poderes Legislativo y Judicial El Paquete Económico, entregado por el nuevo secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade, resulta un “Paquete de Ajustes” que desfavorece a la clase trabajadora, mientras incrementa el costo de la canasta básica, la gasolina y el transporte.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló que México cuenta con el salario mínimo más bajo dentro de los países miembros del organismo, con una remuneración de apenas 1.01 dólares por hora, cifra inferior a los niveles de países como Chile (2.2 dólares) y Turquía (3.49 dólares), y economías similares. La semana pasada, el gobierno federal presentó su Presupuesto de Egresos en el cuál argumenta cómo va a gastar los 4.3 billones de pesos que espera recibir para 2017, el cual representa un 1.5 por ciento menos que el recibido en 2016. Este recorte de 239 mil millones de pesos responde a un gobierno que lleva cuatro años de abusos del gasto y endeudamiento. Esta es la cuenta por pagar de estos excesos y a quien le tocan los ajustes es a los ciudadanos, como siempre. Pareciera sano un recorte del presupuesto de lo que se espera gastar, cuando las expectativas de lo que recibirás van a la baja. Sin embargo, el recorte en sí no es garantía de mejora económica para el país, cuando lo que se necesita es una recomposición del gasto público.

En ese sentido, los recortes en Educación, Salud y programas sociales, entre otros, tendrán un costo social, gracias a un modelo económico basado en la simulación. Con este Paquete Económico que reorganiza el presupuesto lo que más crecerá es el costo financiero de la deuda, ya que más de 500 mil millones de pesos, de intereses, se pagarán el próximo 2017. En el gasto no programable, donde está incluido los servicios de pago de la deuda del país, considera 1 billón 330 millones, un incremento del 12.1 por ciento. Un simple análisis de los rubros a los que se aplicarán los dichosos recortes presupuestales para 2017, nos dará un panorama sobre las intenciones y prioridades del Ejecutivo federal. La SEP experimentará una reducción de 10 por ciento con respecto del año pasado, quedando en 265 mil 704 millones de pesos. La Secretaría de Cultura tendrá un recorte de 30 por ciento con respecto al presupuesto de 2016. Conacyt obtendrá 23% menos de los recursos otorgados de manera anual, la Agricultura con una reducción del 29%; y Comunicaciones y Transportes menor a 28%. En tanto el efecto de la devaluación del peso frente al dólar por más del 40%, representa un retroceso en el presupuesto y en el crecimiento del país desde inicio del sexenio, así como ejercer un presupuesto similar al año 2012, con un aumenta en la pobreza nacional y la deuda impagable de los mexicanos.

En riesgo la soberanía alimentaria por recorte de presupuesto.

En el caso del agro, los montos asignados a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), que es el Ramo 08, será de 22 mil 669 millones 166 mil 307 pesos menos que el año pasado. En 2017, Sagarpa recibirá 62 mil 158 millones 112 mil 349 pesos, es decir 22 mil millones menos que en 2016, cuando obtuvo 84 mil 827 millones 278 mil 656 pesos. Las cifras son escalofriantes pues el recurso proyectado para 2017 es todavía 9 mil millones de pesos menor que el otorgado un lustro atrás, en 2012, cuando el gobierno federal destinó 71 mil 378 millones de pesos. Lo mismo ocurre en los montos asignados para el Desarrollo Social (Ramo 20), que proyectan para 2017 105 mil 287 millones 403 mil 291 pesos, cuando en 2015 se logró un presupuesto de 114 mil 504 millones de pesos, el mayor durante el sexenio. Por el contrario, los poderes Legislativo y Judicial no sufrirán recortes a sus presupuestos, ya que sumaran un total de 112 mil 300 millones de pesos, un aumento de 9.6%. Es vergonzoso que crezca el presupuesto del Congreso de la Unión en 3 por ciento, así como del Poder Judicial en 8 por ciento, cuando el país no está para eso. Debe haber un ajuste parejo. Pero lo más lamentable y patético es que el Presupuesto prevé un incremento del 200 por ciento a una oficina de Enrique Peña Nieto, así como un aumento para la encuestadora de Presidencia de la República

Nos queda claro que el mensaje que envía el gobierno federal a los mexicanos es que no le importa la educación pública, ni la cultura, ni muchos menos la inversión en capital humando por medio del Conacyt, que permitiría a largo plazo generar conocimiento propio. Hasta debajo de las prioridades de la Federación quedó la Secretaría de Agricultura, confirmando que no es una cuestión primaria la seguridad alimentaria o la soberanía nacional, en el marco de tantas aperturas comerciales. La respuesta es una indignación generalizada, ya que en términos porcentuales el presupuesto para el Poder Legislativo (Diputados y Senadores) aumentó, y también el recurso para el pago de la deuda, en términos absolutos menores que los de Salud o Educación, pero el mensaje que se permea es el de una insensibilidad del gobierno en rubros de carácter social. Al último, proponemos que se revisen a fondo los egresos históricos que se han ejercido para rubros como salud, educación, agricultura, entre otras, para no tener una visión miope que satanice el recorte al gasto público y alabe el incremento del mismo, ya que como mencionamos más arriba, lo importante es una reestructuración y sobre todo eficiencia que permita gastar menos y gastar mejor. Además hay que poner en el centro de la discusión que los programas que sobrevivan a los recortes sean los de alto impacto y eliminar aquellos que tengan duplicidades. Defender el aumento del gasto público en la situación que se encuentran los programas, sería también beneficiar a los corruptos que viven de las fallas estructurales del gasto, caciques y demás liderazgos fácticos.

Exigimos al Congreso de la Unión modifique la propuesta presentada por el secretario de Hacienda, y el gasto público sea dirigido a las clases más necesitadas y se direccione con una visión de progreso para el país.