La entidad ocupa el décimo lugar en obtención del grano y se encuentra por debajo del promedio nacional en seguridad alimentaria al tener 46 por ciento, mientras el país está en el 55 por ciento
12767702_10206972087874373_1770352782_n

Sólo en un municipio de Puebla no se cultiva maíz y a pesar de que en 216 municipios se realiza esta práctica agropecuaria, la entidad ocupa el lugar número 10 a nivel nacional por la producción de este grano considerado la base de la cocina mexicana.

Gran parte del cultivo de maíz poblano es rudimentario. Estadísticas del Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) revelan que sólo 50 mil 578 hectáreas de siembra de maíz son de superficie de riego, mientras que 505 mil 618 son de temporal.

La información concuerda con la experiencia del académico especializado en la siembra, Miguel Ángel Damián Huato, quien explicó que gran parte de los productores de maíz lo hacen para autoconsumo y por necesidad.

Para el investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) el maíz es el producto más importante de México, un grano tan relevante para considerarse como la base de la seguridad alimentaria en el país.

“La seguridad alimentaria, como se define, es que las personas tengan el acceso físico a los alimentos durante todos los días del año. Entonces al tener una milpa, se tiene maíz y entonces se pueden tener todos los alimentos derivados de este grano”, detalló.

En este contexto, el académico detalló que Puebla se encuentra por debajo del promedio nacional en seguridad alimentaria al tener 46 por ciento, mientras que el país está en el 55 por ciento.

En consecuencia, señaló que la producción de maíz en la entidad está a la baja y detalló que el incremento en los rendimientos del producto de temporal en apenas 25 por ciento en 30 años, lo cual demuestra que la llamada “revolución verde” no aumentó la productividad en este cultivo de temporal.

No obstante, esta situación de inseguridad se podría revertir con la aplicación de paquetes tecnológicos acordes a las necesidades de los productores y al revalorar la milpa como uno de los sistemas agroecológicos.

¿Cómo incrementar la producción?

El autor del libro Utopística agroecológica. Innovaciones campesinas y seguridad alimentaria en maíz, afirmó que el monocultivo es la principal causa de la baja producción. Sin embargo, los campesinos no tienen información al respecto de parte de las autoridades ni estudios que los ayuden a implementarlo.

Informó que existen dos tipos de agricultores de maíz, los que tienen rendimientos por hectárea cultivada de hasta mil kilos, y
los que llevan rendimientos bajos que apenas llegan a los 400 kilos por cada hectárea.

Ejemplificó que si se toma un promedio de 700 kilos por hectárea cultivada y después se realiza un trabajo de policultivo, es decir que no sólo sea maíz, sino otros granos, se tendrá una mayor producción.

“El policultivo es más eficiente que el monocultivo. En una hectárea de poli se cosechó 2 mil 600 kilogramos por hectárea, mientras que en el monocultivo fue de 484 kilogramos. Es decir, 5.3 veces más en policultivo. Pero además, en este último se saca 65 de frijol y 46 kilogramos de calabaza”, apuntó.

Insistió en que de uno a otro hay gran diferencia y los policultivos es más resiliente que cuando se siembra como monocultivo.

Insistió que el maíz es el cultivo más importante de México debido a que se cosechan en promedio 7.5 millones de toneladas al año, además constituye la materia prima de las industrias de la masa y tortilla, de botanas y de algunas industrias químicas que laboran jarabe alto en fructuosa, bioetanol y aceite comestible.

Monopolios laceran pequeños productores

Alejandro Carbajal Hidalgo, líder del Barzón en Puebla, coincidió en la importancia del maíz para la comida y economía poblana y nacional; sin embargo, afirmó que la producción de este grano va a la baja en el estado debido a dos factores: el incremento en el precio de fertilizantes por el alza en el dólar y los monopolios que opacan a los pequeños productores.

En el caso de los fertilizantes, detalló que son pocos los agricultores que lo utilizan en sus cosechas, calculó que un costal de fertilizante con el dólar cerca de los 20 pesos cuesta casi 8 mil pesos, por lo cual son pocos los que pueden adquirirlo.

Por ello, los que pueden pagar el fertilizante son las grandes corporaciones o los intermediarios.

Para evitar esta intermediación, dijo, se busca que se tengan centros de acopio donde productores organizados tengan la oportunidad de reunir un gran volumen y venderlo entonces a precios competitivos.

Producción en Puebla

El reporte más reciente del SIAP de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) arrojó que Sinaloa, Veracruz y Guanajuato representan el 43 por ciento de la cosecha nacional.

Después le siguen con proporciones menores Distrito Federal, Nayarit, Campeche, Zacatecas, Baja California Sur, Tamaulipas, Sonora, Estado de México, Hidalgo, Guerrero, Tlaxcala, Oaxaca, Michoacán, Puebla y Tabasco.

En el caso de la entidad, el SIAP reportó que la superficie total de siembra es de  556 mil 196.61 hectáreas, de las cuales se
cosechan 523 mil 45.

Los datos oficiales reportan que la producción anual es de 1 millón 2 mil 154.92 toneladas, con un rendimiento promedio de  2.25 toneladas por hectárea.

Con esta producción se calcula que se alcanza un valor de 3 mil millones 796 mil 450 pesos.

Los principales municipios productores son: Tlachichuca, Chalchicomula de Sesma, Chignahuapan, Ixtacamaxtitlán, Palmar de Bravo, Tepeyahualco, Zacatlán, Tlahuapan, Tlacotepec de Benito Juáres y San Salvador en Seco.

A nivel global México se ubica como el octavo país productor de este grano, precedido por Estados Unidos, China, Brasil, Unión Europea, Argentina y Ucrania.