Caravana por el Campo

Caravana por el Campo

El día 23 de julio llegaremos al Distrito Federal miles de agricultores y  ejidatarios, grupos indígenas y también consumidores de todos los estados del país. Venimos a detener el despojo de las tierras y a defender el agua. Venimos a detener una reforma energética que pretende expropiar millones de hectáreas a favor de las corporaciones petroleras que hoy buscan apoderarse de los acuíferos que hoy se usan en la producción de alimentos, lo que reducirá la superficie agrícola. A eso se agrega el aumento en el costo de los insumos a partir del incremento de los precios y de las tarifas de energía eléctrica para riego agrícola, de fertilizantes, de gasolinas y diésel.

El gobierno ha decidido otorgar una prioridad absoluta a la explotación de hidrocarburos. Sus legisladores abrieron la puerta a la depredación ambiental y con ello también subordinaron la actividad productiva del campo mexicano. Venimos a protestar, pues no queremos que disminuya la producción de maíz y de frijol, de carne, de frutas, hortalizas y de pescado,  y tampoco queremos que el precio de los alimentos se vuelva inalcanzable para millones de consumidores.

Hemos decidido trasladarnos a la Ciudad de México, ante el desplome de los ingresos del productor de granos básicos, del café y de la leche. Queremos reordenar el mercado agroalimentario, poner punto final al abuso de las empresas acopiadoras y comercializadoras, así como reducir los elevados márgenes de ganancia en la intermediación. Esos márgenes sólo benefician a un reducido grupo de empresas oligopólicas que explotan el mercado de los alimentos. Sus elevadas ganancias ya son intolerables e inaceptables. Las enormes utilidades las están obteniendo sacrificando el ingreso de los agricultores y abusando de millones de consumidores. Venimos a detener la voracidad del oligopolio que domina el mercado de los alimentos.

Nos estamos movilizando para demandarle al gobierno que constituya una empresa pública que participe como competidora en el acopio, la comercialización y las ventas al menudeo. Que regule los precios y la oferta, que incremente los créditos a la comercialización para evitar las ventas de desesperación que llevan a los productores a malbaratar sus cosechas. Sólo queremos que el Estado Mexicano llegue primero que los coyotes y sea garante de precios justos.

Vamos a estar en el Distrito Federal para demandar un sistema de compras públicas de tal manera que los requerimientos y la demanda de alimentos que tienen las instituciones gubernamentales pueda satisfacerse a partir de la compra directa de los productos de los pequeños y medianos agricultores. Ya nos es posible aceptar que el DIF, Sedesol, el Ejército, la Marina, los gobiernos estatales y municipales se estén abasteciendo de los productos que les venden  aquellas empresas que abusan de los maiceros o frijoleros y de los pequeños ganaderos y lecheros. Incluso, llegan a adquirir bienes agropecuarios importados.

Vamos a venir desde los estados del Norte y también del Sureste para exigir un nuevo Banco de Fomento Agrícola. Desde hace más de 20 años se desplomó el financiamiento para el campo. La sequía crediticia ya es insoportable. Queremos que se unifiquen todos los fideicomisos, mandatos,  los fondos para capitales de riesgo y los programas de aseguramiento. Todos unificados en una institución financiera con capacidad de establecer tasas preferenciales y nuevos sistemas de garantía para que millones de productores medianos y pequeños puedan acceder a los créditos y eleven la producción.

El día 23 de julio vamos a partir de la Estela de Luz y queremos llegar a la Plaza de la Constitución. Macharemos hasta allá para demandar la acción urgente de todas las instituciones del gobierno para enfrentar la emergencia en materia de salud pública  por los graves problemas de desnutrición y obesidad. Los costos financieros y de vidas humanas ya son inaceptables. El gobierno debe someter y elevar la regulación de las empresas que promueven el consumo indiscriminado de la comida chatarra. Pero también está obligado a incrementar el acceso y la disposición para la producción y el consumo de frijol, de leche y de pescado y también de frutas y verduras.

Queremos decirles a los habitantes de la Ciudad de México que con las lluvias se ha iniciado un nuevo ciclo agrícola. Las siembras ya han empezado. Pero hay desesperación pues es prácticamente imposible pagar los elevados precios por la semilla y cada día es más difícil fertilizar las tierras, al tiempo que el precio del diesel mantiene parados y arrumbados miles de tractores y de maquinaria. Son precios abusivos que nos imponen Monsanto o las cinco empresas que controlan la importación y las ventas de fertilizantes, y también el gobierno con los incrementos mensuales de los combustibles. Los elevados costos de producción y de los insumos básicos sólo están provocando la parálisis productiva. Sólo generan desempleo y pobreza.

Nuevamente venimos a la Ciudad de México porque en el mercado agroalimentario priva la ley de la selva. Somos más de cinco millones de unidades de producción agrícola y pesquera y alrededor de 119 millones de consumidores. Nuestro mercado tiene un valor de más de un billón de pesos al año. Es tres veces más grande que el mercado de telecomunicaciones. Pero aquí está en juego la vida y la salud de los mexicanos. Por eso exigimos que la Comisión Federal de Competencia Económica someta a evaluación y establezca nuevas medidas de regulación para castigar la colusión de las empresas monopólicas que abusan del consumidor, especulan con los alimentos, se reparten mercados, mantienen altos niveles de dominancia y de concentración económica que les permite elevar precios y sacrificar los ingresos de los productores.

Llegaremos a la Ciudad de México cansados de la inseguridad y de la violencia que se ha desatado en nuestras poblaciones. También por eso vamos a venir. El miedo y la intranquilidad ya son insoportables.

Sólo pedimos su solidaridad.

#ApoyaAlcampoMx 

Alfonso Ramírez Cuéllar.  Presidente de El Barzón.

Uriel Vargas Guzmán. Secretario de Comunicación. El Barzón.

Ma. del Rosario Iniesta. Directora de investigación. Observatorio de Precios.