PRIMERA CONFERENCIA NACIONAL DE DIRIGENTES REGIONALES

Jesús Solís Alpuche

Primera Conferencia Nacional de Dirigentes

Primera Conferencia Nacional de Dirigentes

Frente a un Pacto Social y Político, no cumplido en el campo mexicano, La Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CENPA); La Central Independiente de Obreros y Campesinos (CIOAC); la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas (CODUC); la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA); la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y de Economía Social (UNIMOS) y el Barzón, organizaciones nacionales debidamente constituidas, a través de sus dirigentes y representantes estatales y regionales, nos reunimos el 15 de julio en el Hotel Hilton de la Ciudad de México, adoptamos la resolución de iniciar la integración y la coordinación orgánica y política de nuestras fuerzas y capacidades en todas las entidades del país y tomar el ACUERDO DE CONSTITUIR EL FRENTE AUTÉNTICO DEL CAMPO (F.A.C.)

Por acuerdo de varias organizaciones y grupos campesinos de nuestro Estado, de Yucatán convocados por El Barzón, participé en dicho evento del que informo puntualmente.

 

La situación de crisis alimentaria y de producción en el campo mexicano exige medidas de unidad general de las organizaciones indígenas y de campesinos, para establecer un diálogo con el gobierno, que ha abandonado su responsabilidad histórica con la soberanía alimentaria y el desarrollo sustentable en el campo mexicano.

 

El objetivo del Frente es fortalecer las organizaciones y luchas de los productores agropecuarios y cambiar la política del gobierno para asegurar la mayor producción de alimentos, promover la justicia y desarrollo sustentable, además de alcanzar el acceso a una alimentación suficiente y nutritiva para todos los mexicanos. Lo acuerdos tomados, que en su momento se harán públicos, nos servirán para el debate de nuestras demandas y los acuerdos que necesitamos construir en el Diálogo Nacional con el gobierno y el resto de las organizaciones sociales y productivas del país.

 

La discusión y el diálogo sobre la situación que prevalece en el campo es de vital importancia para alcanzar un cambio en el modelo de desarrollo que se ha impuesto desde hace más de 20 años y que provocó el abandono de la producción en el campo y el debilitamiento de nuestra soberanía alimentaria y la dependencia alimentaria, provocando mayores niveles de pobreza y hambre.

 

Por eso es necesario que entre todas las organizaciones locales, regionales y nacionales consolidemos este proceso unitario que definen las principales líneas  de trabajo y propuesta de políticas públicas, que llevaremos ante el Congreso de la Unión y el Gobierno Federal y que servirán para convocar a las luchas de los agricultores, los indígenas y los consumidores mexicanos en general.